22.10.11

Io amo i Black Bloc




Traduesc amb nocturnitat [hi haurà errors i manca de flow] i traïdoria [hi ha també no literalitat] directament d'ací amb permís de l'autor, Riccardo Cefalà. Ho traduesc al castellà per tal de fer-ne difusió també a agregadors de notícies espanyols. Recorde el lector que citar no vol dir obligatòriament compartir punt de vista. M'interessa especialment l'última part del text. Necessitem a esta gent. [Eventuals notes de traducció entre corxets.]

Llegado a un punto he decidido que debía moverme y escribir estas cuatro cosas. Y decir un montón de tacos. Simplemente porque puedo y porque nadie parece hacerlo. Porque es frustrante mirar las cosas desde lejos y también porque creo tener algo diferente en la cabeza, además de la voyeurística y difusa indignación del día después.

El 15 de Octubre participé también en la manifestación de los Indignados. Solo que desde hace algún mes estoy en Amsterdam. Y he aquí lo que he visto: había carteles muy indignados. Aplausos indignados, rastas indignados, padres y madres muy de bien, muy altos, muy rubios y muy indignados. Algunos empujaban carritos, otros llevaban bebés a la espalda con más carteles indignados. Incluso jam session indignadas de una inesperada calidad. Los más indignados eran aquellos de free hugs, probablemente. Todos indignadísimos.

El tráfico estaba bloqueado en la Damrak. Los tranvías parados. De verdad un montón de gente. Del orden de las decenas de miles. Pero no hay mucho por lo que indignarse en el país más feliz del mundo y con la renta por cápita de entre las más altas del planeta. Se indigna en la medida que se puede. Y por eso ha sido una gran fiesta indignada-en-lo-posible a dos pasos de una Dam Square preparada para el inminente Halloween o Puente de los Muertos o lo que os parezca, total aquí no le importa a nadie, sólo quieren divertirse y hacer dinero, sin demasiadas hipocresías.

Luego vuelvo a casa... Y encuentro mi Capital en llamas. No puedo esconder el primer pensamiento del que me avergüenzo un poco: "Finalmente algo se mueve! Hagamos ver a estos capullos noreuropeos como se hace!". Pero luego la inevitable decepción por los irracionales actos de violencia. Por aquellos a los que sólo en Italia llamamos black bloc. Denominación que tiene otro significado, bastaría mirar la Wikipedia. Escenas ya vistas el pasado 14 de Diciembre. Cosa de los años '70. Y entonces la secuencia de: "Oh, ¡es un pecado!". "Oh, la virgen destrozada". "Oh, ACAB [All Cops Are Bastard]". "Oh, no tendremos nunca un movimiento creíble". "Oh, that’s why we can’t have nice things”.

Luego, Nezio en el Facebook me escribe que romper los cristales de los bancos y destrozar vírgenes no es la solución al problema y que, como en el pasado, esto ha centrado la atención lejos del REAL PROBLEM. Me lo escribe en inglés. Y ha sido precisamente en ese momento que he empezado a pensar realmente en una cosa: el REAL PROBLEM.

Y el REAL PROBLEM es que nosotros no somos Holanda. Ellos no tienen a los black bloc. Aquellos a quien nosotros llamamos black bloc están metidos hasta las trancas en el REAL PROBLEM. Es más, ellos son el REAL PROBLEM. O mejor, son la manifestación más evidente del REAL PROBLEM. Aun así parecen todos miopes, no se habla de los black bloc si no es para condenarlos. Pero cual es el REAL PROBLEM de estos jóvenes?

Os lo digo yo que en gran parte soy un cretino como ellos. Y lo haré de un modo muy directo: los jóvenes están cabreados hasta el punto de romper una vírgen porque las escuelas huelen a mierda, sobretodo en el sur. Porque quien crece en Calabria o en la periferia de Roma o Nápoles ve y hace cosas que de Perugia hacia arriba son inimaginables. Porque los profesores de mediana edad pasan de hacer un buen trabajo por cuatro duros, les basta con jubilarse dentro de algunos años. Porque incluso las carreteras que te llevan a la escuela dan asco, y la teoría de las ventanas rotas hace el resto.

Porque la formación política en los institutos se parece a la afición futbolística. Como los crip y los blood [bandas callejeras en EEUU] que se disparan a la cara porque tienen la bandana de diferente color. Se habla de verdad de "Comunismo" y "Comunistas" como si fueran cosas que aún existen en el 2011 y de "Fascio" y "Cellerini" [?] como si para opositar a carabinieri hubiera que adjuntar obligatoriamente la prueba de ascendencia paterna de algun escuadrón de los años 30 y no fuera que también ellos ganan una miseria.

Porque cada cosa que aprendes en la escuela es vieja y fuera de contacto con la realidad y nadie te hace entender que un día serás llamado a contribuir a mejorar el mundo. Se va a votar con dieciocho y la decisión viene determinada del hecho que te gusten las dr. Martens o las Converse (actualícese con los fetiches de ahora). Mientras los partidos se han convertido en institutos de formación de márquetin, rufianes o mujeres objeto y la gente se forma políticamente en los Roma Club o Casa Pound [ver Wikipedia].

Porque estoy cabreado incluso yo que estoy bien. Porque desde hace algún mes estoy en el extranjero y me doy cuenta de aquello que no he tenido y de aquello habría podido ser. Porque desde que tengo 15 años he visto las cosas empeorar, cada año, inexorablemente. Y mis padres y mis mentores nunca se han dado cuenta o les ha dado igual. Porque no obstante saber hacer cosas que el 99.9% de la actual clase dirigente no está ni siquiera capacitada para entender sé que cuando vuelva a Italia me tocarán 1000€ y a ellos igualmente 10000€. Y, repito, yo soy uno de aquellos que está bien, con una bolsa de estudio europea y unos padres que me darían todo lo que quisiera. Tengo la sensación de que quien no tiene nada o no sabe hacer nada está jodido ya desde hace tiempo.

¿Y entonces? Algún venazo nihilista te da si tienes 20 años, ¿no? ¿Y qué se hace? Bueno, habría que decirles que si se pone interés se pueden mejorar las cosas, que a partir de mañana nos ponemos todos juntos a buscar un modo. En plan que empezamos con un abrazo gratis, como en el norte de Europa, ¡donde son todos felices!

Pero en lugar de eso ¿qué? ¡Una mierda! Se toman distancias, como si fuera necesario. Se reniega de ellos, como si fueran autogenerados. Se les acusa, como si tuvieran culpa de existir. Y en seguida se pide tolerancia cero y nuevas leyes de seguridad.

Yo estoy convencido de que cualquier movimiento que no tenga en cuenta este tema está destinado al fracaso ya de partida. No basta apelar a los jóvenes de buena voluntad como en otros países europeos. No basta organizar manifestaciones guays y relajadas con treintañeros pseudohipster, los señores y las señoras con la bandera de la paz, aquellos con banderas de SEL [Sinistra Ecologia Libertà, un partido] y del Ché, los malabaristas, los que tocan los bongos y pretender que todos participen con gozo de la nueva primavera. No funciona así porque los black bloc estarán igualmente y arruinarán el flash mob que los expertos de la comunicación han organizado con cariño en twitter y facebook. Pero creo que hay una solución:

¡Es necesario amar a los Black Bloc!

Si hubiera estado en Roma y hubiera tenido la lucidez y los huevos de hacerlo habría ido corriendo a abrazarlos, un poco antes de que se metieran a quemar coches, mientras los otros indignados (los "buenos") les gritaban y la policía y carabinieri (los "malos") les iban a hinchar los morros a porrazos. Habría ido a decirles que tienen razón, pero que este no es el modo. Que les quiero. Y que son como yo, que somos profundamente ignorantes y aun así mejores que nuestros obtusos viejos, que no sabemos nada de antagonismo organizado, y que aun así no es culpa nuestra: hace años que nadie está capacitado para explicarnos nada. Que somos mucho más potentes de cuanto creen y que somos la mismísima jodida fuerza renovadora. Que quizás un futuro existe. Habría probado a convencer a cualquier otro para abrazarles. ¿Son 150? ¡Abracémosles 300! Besémosles los cascos negros y hagámosles ver que queremos la misma cosa: jubilar ya a una clase dirigente fallida

¿Realmente alguno se acontenta o está satisfecho de las firmes condenas a la violencia de los curas, de Maroni o de Di Pietro? Lo siento pero no puedo acontentarme. ¡Deben amarles también ellos! ¡Tienen que decirlo, que lo peor en Italia no son 150 encapuchados vestidos de negro!

¿Cómo se puede pretender que nazca un movimiento pacífico y constructivo desde abajo cuando un país entero está estancado desde hace decenios? [...] ¿Dónde están los padres iluminados del '68 y del peace and love? ¿Dónde están los católicos que aman al prójimo? ¿Dónde está nuestro representante en el parlamento? Uno que sea capaz de decir sin miedo a perder los votos de esos mismo católicos: "¡Yo amo al black bloc! Los perdono por haber destrozado una vírgen. Y además he visto en Wikipedia que hace mucho que nos equivocamos llamándolos black bloc. Sabéis qué es Wikipedia, ¿no?". En definitiva, un cabrón que diga una cosa y sólo una: la verdad. Que el único modo para quitar a los black bloc de las manifestaciones es resolver el REAL PROBLEM ofreciendo una alternativa a la nada de los últimos años. Que, en un cierto modo, la vírgen la han roto 15 años de oportunismos y ineptitud, la han roto Bersani, Vendola, Di Pietro, Fini, Grillo, Bindi, Renzi, La Repubblica, la Gazzeta dello Sport, Minzolini, nuestros padres que saben inglés peor que el ministro La Russa, Mediaset, la Rai y el desastre antropológico del que hablan los curas. Que diga que los black bloc son exactamente como nosotros y que aislarlos es hipócrita porque los queremos y necesitamos su energía.

Y ya que estamos dejadme decir que querría abrazar también a los Carabinieri, Policía y GDF [Guardia de financias], sobretodo a los honestos que se llevan hostias por cuatro duros y con una organización de polis y cacos [juego infantil]. Pero también a los frustrados a los que les gusta repartir, porque existen y también ellos son forman parte del REAL PROBLEM.

Hace años que no creo ya en nadie y no tengo a nadie a quien votar. Pero creo en los black bloc, porque son la evidencia más fuerte de que las cosas no van bien y pueden degenerar posteriormente. Quien no tiene en cuenta honestamente a los black bloc no va a ningún sitio. Quien no tiene la fuerza de decir que no es culpa suya, o es un cobarde o es un capullo. Los tiempos han cambiado y no tenemos ni siquiera los instrumentos para darnos cuenta. ¡Mientras todos toman distancia yo quisiera abrazar a estos jodidos black bloc!

Y buenas tardes.


I en ixes estem... Salut!