19.2.05

Voyager Sutra

Ones de presió als meus tímpans que parlen de: Corazón [Chouen & Kutxi]
El meu estòmac treballa en: Espaguetis en carn i cuajada.


Preguntó el maestro a su pupilo por el período vacacional al concluir el mismo. 'Estuve de viaje en la preciosa Lhasa, maestro sabedor, con sus aguas termales, sus bonitas vistas y sus dispuestos sirvientes' contestóle el pupilo. '¿Más, por cuanto tiempo, bienamado Lobsang?' inquirió el educador. 'Por tres semanas estuve' fue la tímida respuesta del muchacho. El maestro se irguió:

Debo decirte que por tres semanas estuviste muerto, bienaventurado Lobsang. Tan solo por dos días estuviste de viaje, pues ¿no es bien cierto, buen amigo, que 'estar de viaje' debe ser viajar? Has de saber que la acción de viajar solo se concibe entre el partir y el llegar, sin importar los extremos, es aprendizaje en movimiento no en quietud.

Pues, así como en la vida se viaja desde el nacer hasta el fallecer, asi viajaste tú en tu camino a Lhasa por dos días y, al llegar, por tres semanas disfrutaste de la fría y quieta muerte, estimado Lob. No es viajar el simple hecho estar en otro lugar, por bello que sea, más bien lo es la acción en sí, el hecho de cambiar de emplazamiento... de estado. Disfruta el sendero de la vida sin deseos de llegar al final del viaje.

Así habló el sabio al aprendiz en lo alto de una loma.
Y entonces llegó el hombre blanco con su brutalidad, su codicia y sus marcas registradas y arrasó la mente libre a golpes de talonario.


Tret de una antiga llegenda budista que m'acabe d'inventar pero que te molts lustres d'antiguitat.